¿Por qué es famoso Cusco? Por su fusión arquitectónica: cimientos incas sobre los que se levantan iglesias coloniales como la Catedral. Visita el Coricancha (Templo del Sol) y el barrio de San Blas; muchas casas sencillas descansan aún sobre muros incas, testigo de siglos.
Otro gran motivo para visitar Cusco es su entorno andino: sube a Sacsayhuamán para vistas panorámicas de la ciudad y pasea por la Plaza de Armas. Al atardecer, vive una noche local: los restaurantes alrededor del Mercado de San Pedro se convierten en picanterías que ofrecen platos regionales.
En Cusco, explora la cocina andina: además de los puntos turísticos, busca mercados como San Pedro. Prueba papas nativas -más de 3.000 variedades- o el rocoto relleno. Remata la experiencia con un vaso de chicha de jora, la tradicional cerveza de maíz fermentada aquí.
Descubre qué hacer en Cusco: Valle Sagrado, Qorikancha y Sacsayhuamán. Sumérgete en la historia inca, disfruta de vistas impresionantes y de la animada vida callejera.
Practica senderismo, participa en talleres culturales y recorre mercados locales. Únete a tours y eventos en Cusco, prueba platos típicos, descubre artesanías y vive los festivales estacionales.
Fortaleza inca con impresionantes muros de piedra.
Templo del Sol que muestra la arquitectura inca.
Hermoso valle con pueblos y restos incas.
Mercado local de productos frescos y artesanía.
Ruta de trekking famosa que llega a Machu Picchu.
La mayoría llega al Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete (CUZ). Del aeropuerto al centro son unos 15-20 minutos en taxi.
En el centro histórico se camina mejor; los taxis están siempre disponibles. El transporte público se basa en micros (autobuses locales). Evita conducir por calles estrechas y el tráfico.
Consejos: lleva billetes pequeños para transporte y mercados; muchos no aceptan tarjetas. Acuerda la tarifa del taxi antes. El mal de altura es común: hidrátate y descansa.
En Cusco probarás ceviche, lomo saltado y carne de alpaca; hay una viva cultura de cafés, cenas tardías y el clásico pisco sour en muchos restaurantes.
Prueba cocina contemporánea en Cicciolina y platos tradicionales en Pachapapa. Limbus Resto Bar ofrece vistas panorámicas; se recomienda reservar.
Vistas increíbles y cocina local; ideal al atardecer.
Alta cocina con sabores contemporáneos y fusión.
Especializado en platos tradicionales peruanos.
Las actividades culturales de Cusco te conectan con las tradiciones andinas. En junio se celebra el Inti Raymi, festival del Sol inca con recreaciones ancestrales imperdibles. Corpus Christi, en mayo-junio, presenta procesiones y danzas folclóricas.
Al recorrer Cusco, no te pierdas el Festival de Jazz con artistas locales e internacionales. Galerías exhiben arte contemporáneo y teatros ofrecen variadas funciones. Estos eventos suman un matiz moderno a tu visita.
Festival del Sol inca en junio con vívidas recreaciones.
Procesiones religiosas y danzas folclóricas en mayo/junio.
Feria navideña de artesanía en diciembre.
Exposiciones e instalaciones de arte contemporáneo todo el año.
Celebración en febrero con desfiles, juegos de agua y música.
Cusco me dejó sin palabras: historia a cada paso
Las ruinas que rodean Cusco son de otro nivel. Sacsayhuamán está justo encima de la ciudad y la precisión de su mampostería es increíble: no paras de preguntarte cómo lograron construirlo. La ciudad entera tiene esa sensación de ser antigua y vibrante al mismo tiempo. Vale absolutamente cada minuto.
La mejor ciudad que he visitado en Sudamérica
Cusco tiene una energía muy difícil de explicar. La Plaza de Armas es preciosa, la comida es excelente y todo se siente auténtico. Probé el lomo saltado en un sitio local pequeño y estaba para chuparse los dedos. La altitud cuesta un día de adaptación, pero merece la pena aguantar.
Base perfecta para explorar el Valle Sagrado
Usamos Cusco como campamento base y fue una decisión perfecta. Las excursiones de un día a Pisac y Ollantaytambo fueron espectaculares. La ciudad en sí es muy cómoda para recorrer a pie y el barrio de San Blas rebosa encanto: talleres artesanales, calles empedradas y unas vistas estupendas. Además, comer y alojarse allí es bastante asequible.
Me enamoré por completo
Cusco es de esos lugares que se te meten en el alma. La mezcla de arquitectura inca y colonial española es algo que verdaderamente no encontrarás en ningún otro sitio. La chicha morada se convirtió en mi bebida de cada día, ¡qué refrescante! La gente es cálida y está muy orgullosa de su cultura, lo que hace que toda la experiencia sea realmente especial.
Cultura increíble, buena comida y paisajes impresionantes
Jamás esperaba que una ciudad a esta altitud fuera tan animada y acogedora. Los mercados son una explosión de color, llenos de artesanía y productos locales. El cuy es una experiencia obligada si te atreves con algo diferente: muy local, muy auténtico. Ver la mampostería inca integrada en los muros del día a día de la ciudad es simplemente alucinante.
Una ciudad como ninguna otra que haya visto
Cusco es genuinamente única. Las calles alrededor del mercado de San Pedro están llenas de bullicio, color y aromas irresistibles de los puestos de comida. La historia está literalmente grabada en los muros que te rodean. La altitud se nota de verdad: ve despacio el primer día. Pero una vez que te adaptas, no querrás marcharte.